Reflejo de la Gratitud: "Un Legado que Trasciende Generaciones" - SPOQ
La última sesión de directorio del Comité de la Junta Directiva 2024-2025 de la Sociedad Peruana de Oncología Quirúrgica no fue una reunión ordinaria. Fue, en esencia, un «Reflejo de la Gratitud» 🤝. En un ambiente cargado de emoción y respeto, la comunidad médica se unió para rendir un merecido homenaje a dos pilares de la cirugía en el Perú: el Dr. Edgar Amorín Kajatt y el Dr. Eduardo Barboza Besada.
Su experiencia y espíritu docente representan el legado más valioso que un mentor puede confiar: la misión sagrada de enseñar y guiar a quienes heredarán el bisturí y la responsabilidad de salvar vidas.
El Orgullo de un "Nuevo Renacer"
Ambos homenajeados expresaron una profunda satisfacción al ver el estado actual de nuestra Sociedad. Coincidieron en sentirse orgullosos por el logro alcanzado en este nuevo renacer de la SPOQ, observando conmovidos cómo las enseñanzas y valores transmitidos están haciendo florecer nuevamente los conceptos primarios del «buen cirujano»: ética, destreza y humanidad.
El Dr. Eduardo Barboza compartió anécdotas íntimas sobre los desafíos de su carrera, recordando lo difícil que fue tomar decisiones que cambiaron el curso de la historia de la cirugía oncológica. Rememoró con audacia el momento en que decidió «atreverse» al ser uno de los primeros en traer equipos de laparoscopía al Perú y defendió su metodología de formación con sus residentes —a veces cuestionada por su rigor, pero indiscutiblemente eficaz— la cual forjó a muchos de los mejores médicos que hoy lideran nuestro país.
Su experiencia y espíritu docente representan el legado más valioso que un mentor puede confiar: la misión sagrada de enseñar y guiar a quienes heredarán el bisturí y la responsabilidad de salvar vidas.|
Voces de Gratitud: El Eco de sus Enseñanzas:
Durante la ceremonia, diversos líderes de la oncología quirúrgica tomaron la palabra para dar testimonio del impacto de estos dos maestros:
- Dr. Mauricio León Rivera (Presidente SPOQ): Recordó con afecto al Dr. Amorín como un maestro excepcional. Evocó la calidez de aquellas llamadas para discutir casos clínicos, una dinámica de confianza que el Dr. Amorín también mantenía con el padre del Dr. León, uniendo así a generaciones de cirujanos a través de la amistad y el conocimiento.
- Dr. Gastón Mendoza de Lama (Vicepresidente SPOQ): Destacó que, gracias a mentores como el Dr. Barboza, su generación tuvo el valor de dar un paso hacia lo desconocido en busca de mejores resultados. Subrayó que el Dr. Eduardo Barboza fue el auténtico pionero en el INEN en cirugía laparoscópica oncológica desde 1993, siendo uno de los primeros en traer esta tecnología al Perú. «Ese compromiso por la innovación y la educación ha tocado el corazón de todos sus residentes y hoy tenemos la honra de homenajearlos», afirmó.
- Dr. César Rodríguez Alegría: Expresó un agradecimiento directo y sincero, asegurando que su posición actual como cirujano es el resultado directo de las enseñanzas recibidas de los homenajeados.
- Dr. Wilder Calmet Berrocal: Reflexionó sobre su camino profesional y agradeció al Dr. Barboza por haberle extendido la mano, convirtiéndose no solo en su principal mentor, sino en un amigo cercano con quien hoy comparte una estrecha relación profesional.
- Dr. Rafael Garatea Grau (Próximo Vicepresidente): Cerró las intervenciones sintiéndose afortunado de pertenecer al grupo de médicos formados por ambos. «Los retos y enseñanzas no serán olvidados. Haremos que la Sociedad mantenga ese espíritu que ustedes implantaron en nosotros. Por siempre, gracias».
Su experiencia y espíritu docente representan el legado más valioso que un mentor puede confiar: la misión sagrada de enseñar y guiar a quienes heredarán el bisturí y la responsabilidad de salvar vidas.
Un Compromiso con el Futuro
La ceremonia concluyó con la certeza de que la Sociedad Peruana de Oncología Quirúrgica no solo honra su pasado, sino que asegura su futuro al mantener vivos los valores de sus maestros. Los doctores Amorín y Barboza no solo dejan una huella imborrable en los libros de medicina, sino en el carácter y las manos de cada cirujano que hoy opera con excelencia en nuestro país.
Gracias, Maestros, ¡por ser la luz que guía nuestra vocación!